Lo importante empieza ahora

Ya es día 22 de Mayo, el día después del 21 Mayo, día de la elección directa del secretario general del PSOE por parte de sus militantes. La militancia socialista ha emitido su voto y ha determinado que Pedro Sánchez sea el secretario general.

Durante todo el periodo “pre-votación”, ante los mensajes que a veces se oían más cercanos al “hooliganismo” que la reflexión razonada, he intentado siempre desdramatizar este proceso de primarias, para que el eventual “bando perdedor” (si podemos llamarlo así), no sufriera una gran frustración por el resultado final. Porque además, ese sentimiento de frustración va a ser alimentado por los adversarios del PSOE, que van a querer alimentar ese sentimiento echando sal en la herida.

Se ha querido dar la sensación durante esta campaña de primarias de que si Susana Díaz ganaba las primarias, habría ganado el “establisment”, el aparato, el sistema establecido, las multinacionales y el IBEX 35, echándose en manos de una alianza con el PP. Por otro lado, si ganaba Pedro Sánchez, el partido se echaba al monte, se aliaba con Podemos, se radicalizaba, se echaba a la calle y se volvía populista.

Pues ni una cosa ni otra. Ni mucho menos. El PSOE ha sido, es y será la referencia de la socialdemocracia en España. Una socialdemocracia devaluada a nivel europeo, que debe volver a saber colocarse como la alternativa al liberalismo salvaje. Y ganara Susana o ganara Pedro, los pilares del PSOE iban a ser los mismos, y los objetivos también los mismos. Sólo los matices diferencian a los distintos candidatos, por mucho que las redes sociales, la prensa y los partidos políticos adversarios hayan querido convertir los matices en abismos.

El PSOE ha dado una lección de democracia interna y transparencia. ¿Alguien se imaginaba por ejemplo a Pablo Iglesias perdiendo las primarias de Podemos? ¿O a Mariano Rajoy perdiendo las primarias del PP? ¿Verdad que no? Pues en el PSOE el teórico favorito puede perder. Porque no hay tutelas en los procesos, y porque aquí sí que eligen los militantes en libertad, con un censo serio, en agrupaciones de todos los municipios de España, desde capitales a municipios de 100 habitantes.

A partir de ahora toda reconstruir todo lo que haya podido quedar tocado. Que el PSOE se visualice, como lo que es: la alternativa al PP en España. El partido progresista español con capacidad y posibilidades de gobernar y aplicar políticas en busca de igualdad y la justicia social a través de la solidaridad. Y no el partido que intenta ocupar espacios políticos que no son los suyos, ni hacia la derecha, ni hacia la extrema izquierda. Ese es el lugar donde se ganan las elecciones, y sólo ganando elecciones se puede gobernar y aplicar el programa político de un partido.

¿Y la financiación local?

Es una magnífica noticia que se haya vuelto a convocar y a reunir la conferencia de presidentes autonómicos, donde todas las comunidades autónomas han puesto sobre la mesa su visión, sus necesidades y su realidad. No hay nada como confrontar las distintas realidades para poder entablar un diálogo sensato, leal y constructivo, de donde salga una financiación justa para todos los territorios de España; porque al final, de esa financiación dependerá la prestación de los servicios que disfrutan o deben disfrutar los ciudadanos.

Pero tan importante como el modelo de financiación autonómica, que copa todas las cabeceras de los informativos, es el modelo de financiación local, especialmente la financiación de los pequeños ayuntamientos del ámbito rural. Mucho se habla sobre financiación autonómica, pero poco sobre financiación local. Muchos ayuntamientos estamos viendo cómo el sistema actual de financiación local está abriendo varias brechas entre unos ayuntamientos y otros.

Hay una enorme brecha entre el ámbito urbano y el ámbito rural. El sistema actual de financiación premia la aglomeración de población en núcleos urbanos; el principal criterio de reparto de financiación incondicionada a través del estado (PIE) o comunidad autónoma (PATRICA), es el de población, por lo que las poblaciones pequeñas salimos perdiendo en este reparto. Se trata de un sinsentido, ya que precisamente en las poblaciones más pequeñas es mucho más caro prestar los servicios públicos que en las ciudades grandes, donde la concentración de población hace que prestar servicios como abastecimiento de agua, saneamiento, depuración, recogida de residuos, alumbrado público, etc., por economía de escala y por kilómetros de redes por habitante, es mucho más barato. Ni que hablar tiene a la hora de hacer inversiones. Es de cajón pensar que con un kilómetro de red de abastecimiento en Granada capital se abastecen 10.000 persona, mientras que con un kilómetro de red en Benamaurel se da abastecimiento en algunos casos a tres vecinos.

Se llevan ya muchos años con este modelo de financiación que está alejando cada vez más a unos núcleos de población de otros. Mientras en algunas ciudades grandes o medias siguen entrando enormes inversiones destinadas a la sociedad del siglo XXI (comunicaciones, AVE, grandes espacio de ocio y cultura, etc.), los pequeños ayuntamientos seguimos intentando superar el siglo XIX, haciendo llegar a prestar los servicios básicos como el agua potable, el alumbrado y el saneamiento.

Como consecuencia, un mundo rural con menos servicios, con menos oportunidades, y con peor calidad de vida, seguirá despoblándose, envejeciéndose y perdiendo el capital humano fundamental para poder crecer.

La difícil y decisiva decisión del PSOE

Estamos en los días decisivos de cara al debate de investidura que determinará si el PP finalmente forma gobierno, o si vamos a terceras elecciones. En ambos casos, todas las miradas se centran en el PSOE y en su postura frente a ese debate de investidura.

Se trata, sin duda, de una difícil decisión, y a nadie se le escapa que las dos son malas para el PSOE. De cara a la opinión pública, las consecuencias son las siguientes:

Una abstención del PSOE supondrá una claudicación, de cara a los votantes más situados a la izquierda, además de los más jóvenes, ante el PP, el poder económico, la corrupción, y todo lo que representa y ha representado el PP en los últimos años. Se considerará una traición a los valores de la izquierda, y desdibujará muchos de esos valores de cara a ese electorado durante muchos años. Será carne de argumentarlo de Podemos e IU difícil de rebatir con autoridad moral.

Un voto negativo que nos lleven a terceras elecciones será visto por gran parte del electorado como una responsabilidad del PSOE; será el culpable de que de forma vergonzosa llevemos de nuevo a las urnas a los ciudadanos españoles, hastiados de bloqueo político, y cada vez más ven en los políticos a la causa y no a la solución de sus problemas. PP y Cs centrarán sus dardos en el PSOE por no ser un partido de estado que no sabe encajar las derrotas electorales. El electorado más moderado de centro-izquierda, centro y centro derecha verá al PSOE  como un partido radicalizado que pugna con Podemos por el voto de la extrema izquierda y se olvida del resto.

Porque al final, todo es un tema de percepción. Todos sabemos que en la sociedad de la información y la comunicación, la percepción de la realidad, y cómo se construye y difunde esa percepción, es fundamental. Y para ello, hay que seguir una secuencia lógica que el PSOE no ha seguido en los últimos tiempos: tener una idea clara, construir un mensaje claro e inequívoco, y difundir ese mensaje por todos los medios posibles. 

El PSOE no ha sabido construir “su relato” en el último año, sino que los demás han sido los que se lo han construido. Y cuando tu imagen y tu mensaje no lo construyes tú sino tus adversarios políticos, la percepción generada es de todo menos lo que tú quieres comunicar. Y por eso ahora la percepción es que el PSOE es el culpable de lo que pase, pase lo que pase.

Personalmente, tras la selecciones de Junio, en caliente, veía con buenos ojos una abstención si no era posible formar gobierno con el apoyo de Podemos y la abstención de otros grupos. Ahora, con todo lo que ha pasado, pienso que esa decisión debería consultarse a la militancia, que ha vivido estas últimas semanas atónita una serie de acontecimientos en los que no ha sido consultada en ningún momento. La decisión es lo suficientemente importante y decisiva como para consultarles.

El agua calienta más que el vino

Es una frase de las que suelen decir los mayores, que como casi siempre, suelen tener razón en sus sentencias: “el agua calienta más que el vino”. Si duda, si hay un tema que levanta las más encendidas pasiones tanto en la ciudadanía como en los responsables políticos, es cuando se habla de la gestión de los recursos hídricos. Innumerables conflictos se han generado a partir de algún cambio o alguna decisión que afecta a los cauces, a los pantanos o a los nacimientos de los ríos.

No tenemos que irnos muy lejos. En nuestras comarcas de la zona norte de Granada hay varios temas relacionados con el agua que levantan ampollas cuando se habla de ellos. Uno de ellos es el trasvase del pantano del Portillo a Baza, que lleva casi diez años enquistado; por un lado el ayuntamiento de Baza y los ayuntamientos que se beneficiarían de este trasvase, y por otro lado, grupos de ciudadanos y agricultores de Castril y Cortes de Baza, así como asociaciones ecologistas, que se oponen al mismo. La situación actual es que se ejecutó una parte importante de la obra principal, hasta que el tribunal supremo paralizó las obras. Resultado a día de hoy: si se tiene que ejecutar, que no den más vueltas y se terminen las obras. Si no es conveniente ejecutarla, unos cuantos millones de euros desperdiciados para nada.

Otro de los temas calientes en cuanto al agua es el referente al pantano del Negratín. Sin duda, una infraestructura que debía traer regadío masivo a la comarca de Baza, y por lo tanto generar riqueza y puestos de trabajo en unos municipios especialmente castigados por el paro. Más de 30 años después de la ejecución del pantano, solamente se han puesto en marcha la iniciativa del Canal de Jabalcón, una infraestructura deficiente y con muchas carencias que debería ser sustituida por una tubería a presión, y el proyecto Vega Campo Baza. Sin duda, poco para el potencial de regadío que tiene el pantano del Negratín.

Además, los agricultores de la zona ven con estupor cómo se utiliza además el agua del pantano para regar otras zonas. Por ejemplo, el trasvase aprobado en 1998 Negratín-Almanzora, que autorizaba una transferencia máxima anual de 50Hm3. El pantano del Negratín tiene una capacidad máxima de unos 570Hm3 y actualmente está a un 65% de su capacidad.

Actualmente está en fase de exposición para alegaciones un nuevo trasvase, utilizando las instalaciones del trasvase del Almanzora. Se trata de un trasvase de 1Hm3 hacia Puerto Lumbreras. Cuando se aprobó el trasvase a finales de 2013, ya hubo varias reuniones y movilizaciones políticas y de productores agrícolas en la zona. No en contra del trasvase, ya que hay recursos hídricos suficientes, sino porque los pueblos de la comarca de Baza exigimos que se hagan las infraestructuras y se hagan las concesiones suficientes para poder regar en nuestros municipios. No es más que eso. Es triste tener el agua al lado, ver que se la llevan a otros sitios y generan riqueza, y que aquí no se aproveche el potencial total.

Esperemos que pronto la conferederación cambie la actitud y no dé la espalda a estas comarcas, que tantas necesidades de desarrollo tienen.

Balance de legislatura

Llega el final de la legislatura y se acercan las próximas elecciones municipales del 24 de Mayo. Llega el momento de hacer balance de estos cuatro años. Han sido cuatro años apasionantes, cuatro años con momentos duros, con momentos de alegría y, sobre todo, con mucho trabajo realizo por todos los integrantes del grupo que lo ha dado todo durante esta legislatura.

Sin duda ha sido lo mejor de este tiempo. Compartir trabajo con un grupo humano inmejorable; mi máximo reconocimiento a las personas que han formado esta corporación. Han sido un pilar básico para mí en este tiempo. Han dado lo mejor de sí mismos, y nunca se lo agradeceré lo suficiente.

Puedo decir con orgullo que nos hemos dejado la piel estos cuatro años. Hemos intentado (y creo que conseguido) que este ayuntamiento sea el ayuntamiento de todos. El ayuntamiento al que los vecinos pueden acudir cuando tienen un problema, y del que salen con una solución, o por lo menos haciendo todo lo posible para solucionarlo. Un ayuntamiento con las puertas abiertas para todos, donde se intentan quitar las trabas y poner facilidades en su lugar; donde todos trabajamos para facilitar la vida a nuestros vecinos, y no para complicársela.

Sin duda ha sido una legislatura, en el plano económico y de inversiones, marcado por la crisis económica que también ha afectado a las administraciones. A pesar de ello, puedo decir con satisfacción que hemos más que nunca, con menos que nunca. Hemos podido rehabilitar zonas históricas como la Plaza Mayor y sus alrededores, la Alhanda, la Calle San León o la Cañada. Hemos mejorado barrios como la Sacristía, Bendo o Barrio Nuevo. Hemos apostado por la mejora de nuestros anejos, llevando una nueva canalización de agua potable a Cuevas de Luna, haciendo una fase de abastecimiento y saneamiento en Huerta Real, asfaltando el camino de Huerta Real, o haciendo el proyecto del depósito de Puente Arriba que pronto se construirá.

Nos queda mucho por hacer, tanto en el núcleo de Benamaurel como en sus anejos, estoy personalmente contento por lo hecho, pero insatisfecho por todo lo que queda por hacer. Sin duda tenemos muchas necesidades, muchas de ellas básicas en muchos de nuestros barrios, y nuestra lucha es constante para lograr que queden cubiertas cuanto antes.

Si algo de lo que también estoy orgulloso es de la situación económica del ayuntamiento. Hemos conseguido que nuestros proveedores cobren en menos de 30 días. Sin duda, un éxito; no podíamos permitir que nuestros comerciantes, nuestros empresarios, pasaran dificultades porque el ayuntamiento no les pagara. Ha sido un objetivo desde el principio, y lo hemos cumplido.

Quiero también tener unas palabras de reconocimiento con los partidos de la oposición. Han realizado su labor con exigencia hacia el gobierno, pero con una gran lealtad institucional. Con propuestas constructivas, sumando y no restando. Puedo decir, que gracias a todos, estoy seguro de que hemos sido un ejemplo de corporación para toda la provincia. Hemos hecho política con mayúsculas en la época en la que la política está más denostada. Entre todos, empujando y teniendo como objetivo el bienestar de nuestros vecinos.

Para terminar, y no menos importante, mi agradecimiento por el trabajo del equipo de trabajador@s del ayuntamiento. Benamaurel tiene una enorme suerte de contar con un equipo de profesionales inmejorable, que se dejan la piel para que los problemas se conviertan en soluciones, para que lo difícil se convierta en fácil. Gracias a tod@s.

Carta abierta al Presidente de la Diputación de Granada

Estimado Sr. Presidente de la Diputación de Granada:

Le he hecho llegar en las últimas semanas varias cartas en referencia a las necesidades de inversión urgentes que tiene nuestro municipio, y que también pude transmitir personalmente hace pocos días al Vicepresidente de la Diputación, el Sr. Robles. Como ya le he hecho saber en varias ocasiones, le reitero en esta carta abierta que Benamaurel tiene una serie de carencias básicas que deben ser atendidas de forma urgente.

En pleno siglo XXI, cuando vemos con pudor cómo se ha invertido sin control en AVEs sin pasajeros, aeropuertos sin aviones o grandes proyectos megalómanos ruinosos, los alcaldes de pequeños municipios vemos con impotencia y con gran frustración cómo no podemos atender necesidades básicas de nuestros vecinos como son el abastecimiento o el saneamiento.

En Benamaurel, aproximadamente el 20% de nuestros vecinos tiene problemas con el abastecimiento de agua potable, especialmente en los anejos. Gente que llega de trabajar y que cuando abre el grifo ve que no cae agua; eso es dramático. Además, más de una cuarta parte de las viviendas de Benamaurel no están conectadas a ninguna red de saneamiento.

Como le pude transmitir en la visita que hizo a Benamaurel, este ayuntamiento lleva ya muchos años invirtiendo todos los programas de inversiones de los que dispone (PFEA, planes provinciales, MAS+MED…) en sus redes básicas. Como alcalde, es desesperante ver cómo no podemos atender a estas inversiones con recursos propios, a la vez que vemos cómo otros municipios que sí tienen estas necesidades cubiertas pueden destinar recursos a otras áreas como pueden ser las culturales, deportivas, etc.

Por eso, cuando vemos que quedamos excluidos de un plan de inversiones como el que puso en marcha la Diputación dotado con 10 millones de  euros, no entendemos los motivos de esta exclusión. Creemos que hay razones más que justificadas para que Benamaurel fuera incluido. Nuestros vecinos tienen el derecho a tener acceso a los suministros básicos y esa debería ser la prioridad también de la Diputación de Granada.

Tampoco entendemos las razones para la exclusión de Benamaurel en el reparto de inversiones en instalaciones deportivas. Vemos cómo se están construyendo pistas de pádel en muchos municipios, mientras en Benamaurel ni siquiera hay unos vestuarios decentes. No me parece una política de reparto coherente.

Creo sinceramente que es imprescindible tener una reunión urgente para tratar estos temas. Para que usted visite y vea “in situ” cuáles son nuestros problemas de primera mano. Si no se pone remedio a este déficit de inversiones, la brecha entre unos ayuntamientos y otros se hará cada vez más grande. Tendremos pueblos de primera y pueblos de segunda. Y el deber y el objetivo de la Diputación debe ser que esa brecha se cierre, y que todos los municipios de la provincia tengan sus infraestructuras básicas; esa debe ser la prioridad.

Mantengo en pie la invitación para que venga a Benamaurel y nos sentemos a trabajar juntos en la resolución de los problemas de nuestros vecinos. Ellos son nuestro principal motivo para seguir trabajando para nuestros municipios.

Maldita A4200

Ayer nuestras comarcas se despertaban con un nuevo accidente en la “maldita” A4200, entre Baza y Benamaurel. Otra persona se dejaba la vida en el trayecto al trabajo y dejaba a su familia y amigos destrozados para siempre.

Especialmente duro fue esta vez para mí; ayer tuve la mala suerte de llegar al punto del accidente apenas un par de minutos después de que ocurriera, dejando para siempre en mi cabeza imágenes y sensaciones que no se borrarán.

Tengo que reconocer que uno de los motivos que me empujó a entrar en política fue esta carretera. Desde el año 2007-2008 empecé a denunciar su estado a través de varios canales, e incluso creé una plataforma en Facebook con fotos y vídeos de la carretera. “Seguro que desde la política”, pensé, “es desde dónde hay que cambiar estas cosas”. Estar dentro del sistema para intentar cambiarlo, no desde enfrente. Siempre ha sido esa la forma en que he entendido el compromiso político.

Ayer tuve una gran sensación de fracaso personal, de responsabilidad en lo ocurrido, y de lo que pueda ocurrir. Llevo ya varios años en política, sin parar de reivindicar el arreglo de esta carretera; y no han servido para nada. Yo sí me siento en parte responsable de los accidentes que ocurren en esta carretera; porque la gente te vota en las elecciones para que soluciones sus problemas, para que ayudes a mejorar una comarca, para que seas la “punta de lanza” de sus reivindicaciones. Y si no se consiguen los objetivos, se fracasa.

Hoy es un día triste para mí, pero no llega ni a parecerse a la que sienten y sentirán para siempre los familiares de las personas que se dejan la vida en esta carretera. A ellos les doy ánimos, a ellos les pido perdón por el objetivo no cumplido, y también les digo que no descansaré hasta conseguirlo.